Mi Mascota Para peques
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Mi Mascota

Un juego de mascota gratuito que funciona en el navegador. Eliges una de nuestras tres criaturas y la cuidas: un bocado, un baño, un juego, un abrazo. Ella pide cosas en un globo de pensamiento y le encanta cualquier cosa que le des. Aquí nada puede salir mal.

¿Cómo se juega?

  1. Elige criatura - Pip, Mo o Tuli. Cada una crece por su cuenta y guarda su propio tamaño.
  2. Mira el globo - El dibujo de dentro es lo que quiere ahora. El botón que coincide lleva un aro.
  3. Toca un botón - Comida, baño, juego o abrazo. Tocar a la criatura también es un abrazo.
  4. Míra cómo crece - La barra de abajo se llena. Cuando está llena, la criatura crece y el dibujo gana una parte.
  5. Vuelve cuando quieras - Todo sigue igual que lo dejaste. Mientras no estás, no pasa nada.

Sobre el juego

Tocas un botón y la criatura lo disfruta. Ya está.

En el globo que tiene encima aparece lo que quiere en ese momento, y tocar el botón que coincide vale tres puntos de cariño en lugar de uno. Lo demás es aritmética. El quinto tamaño, el último, pide 80 puntos, así que quien acierta siempre llega en 27 toques. Pusimos las reglas reales del juego delante de tres robots, 2.000 partidas cada uno, para ver qué pasa cuando nadie está muy atento. Uno que toca al azar uno de los cuatro botones acierta el 24,9% de las veces y termina en 53,8 toques. Otro que no mira el globo jamás, y solo acaricia a la criatura una y otra vez, tarda 79,5. Más lento. También llegó al tamaño completo, y también recogió siete monedas por el camino.

La criatura no puede enfermar, entristecerse ni pasar hambre, y tampoco tiene forma de saber que ha pasado una semana. Eso está construido, no ajustado: el archivo de reglas no lee ningún reloj y no programa nada, de modo que no existe el mecanismo por el cual pudiera necesitar algo mientras el niño está en el colegio.

Un juguete que castiga a un niño de cinco años por una tableta que no controla no es un juguete cariñoso.

Y la parte honesta, que conviene saber antes: el crecimiento se acaba. En el quinto tamaño la criatura deja de cambiar, la barra de debajo se queda llena y los toques siguen contando para el récord sin que aparezca nada nuevo en la pantalla. Puedes empezar esa misma criatura de cero y criarla otra vez, pero un crecimiento no se paga dos veces.

¿Qué enseña?

Fijarse en otro

El globo dice lo que quiere la criatura, no lo que quiere el niño. Es un ejercicio pequeño y diario de prestar atención.

Causa y efecto

Un toque mueve la barra y una barra llena trae un tamaño nuevo. El vínculo se ve entero y se entiende en un segundo.

Constancia

Ochenta puntos son muchos toques. Nadie mete prisa, así que un niño ve que algo puede crecer despacio y aun así crecer.

Emparejar dibujos

El dibujo del globo y el del botón son el mismo. Un niño que todavía no lee encuentra esa pareja solo.

Consejos

Dale lo que ha pedido

Tres puntos en vez de uno, y un globo nuevo justo después. Esa es la diferencia entre 27 toques y casi 80.

Pero sin agobiarse

Un toque que no acierta no quita nada y no estropea nada, solo vale menos. A la criatura le gusta exactamente igual.

Una criatura hasta el final

Repartir el cariño entre las tres son tres principios y ningún final. Lleva una al quinto tamaño y luego abre la siguiente.

Un globo que no cambia

El deseo solo cambia cuando se lo concedes. Un globo que sigue con el mismo dibujo te está diciendo que aún no has acertado.

¿Para qué edad es?

2 a 3

La edad para la que está hecho. Nada que leer, nada que perder, y cada toque responde con algo agradable.

4 a 5

Aquí el globo empieza a importar. El segundo tamaño llega tras tres toques acertados, lo bastante rápido para notar la relación.

6 en adelante

Dales un objetivo: las tres criaturas al tamaño máximo. Son 81 toques acertados y bastante paciencia.

Adultos

Un juego para tener en la mano mientras se habla. No hay ni un momento que exija atención inmediata.

Accesibilidad

Un toque por acción, sin arrastrar y sin mantener pulsado, así que funciona con dispositivos de entrada alternativos y con una mano pequeña que todavía no apunta bien. Los cuatro botones son grandes a propósito, al menos 2 por 2 centímetros en cualquier pantalla, y la propia criatura también es un botón. No hay ninguna palabra que haya que leer: la petición aparece como dibujo dentro del globo, y ese mismo dibujo está en el botón que corresponde, con un aro alrededor. Nada va en cuenta atrás y nada de esta pantalla hay que responderlo deprisa. Se juega entero en silencio sin perderse información.

Jugar juntos

Adivinad el globo

Antes de tocar, preguntad qué quiere la criatura. Un niño pequeño responde con el dedo, y eso ya es un juego.

Un toque cada uno

Por turnos. Cada petición se convierte en una conversación corta sobre lo que necesita otro.

Ponedle vuestro nombre

Pip, Mo y Tuli tienen nombre y nadie os obliga a usarlo. Un niño que le pone el suyo os habla de ella después.

Contad qué ha hecho hoy

La criatura no recuerda nada, así que la historia es toda vuestra. Qué comió, dónde estuvo, por qué está mojada.

Preguntas frecuentes

¿La mascota puede morir o ponerse triste?

No, y no hay manera de conseguirlo. No sube ningún hambre ni aparece ninguna enfermedad, y salir del juego no le hace nada malo.

¿Qué pasa si no entramos en una semana?

Nada. La criatura sigue exactamente del tamaño que la dejaste, porque las reglas no tienen forma de saber que ha pasado tiempo.

¿Cuántos toques hacen falta para criarla del todo?

27 si le das siempre lo que pide. 53,8 de media tocando al azar, y 79,5 si no miras el globo nunca. Las tres llegan.

¿Qué pasa al llegar al último tamaño?

Deja de cambiar. Los toques siguen contando para el récord y las monedas siguen llegando, pero no hay un sexto tamaño ni un dibujo nuevo.

¿Se puede hacer mal?

No. En los 320.541 toques que simulamos no se rechazó ni uno. Un toque que no coincide con el deseo simplemente vale menos.

¿Cuántas mascotas hay?

Tres: Pip, Mo y Tuli. Cada una crece por su cuenta y guarda su propio récord, así que puedes criar una y dejar las otras para otro día.

¿Es gratis?

Sí. Ni pagos ni compras dentro del juego, y tampoco hay una versión de pago.

¿Tiene anuncios?

Ninguno. Ni banners ni nada entre nivel y nivel.

¿Hay que descargar algo o registrarse?

No. Funciona en el navegador y, tras una visita, queda guardado en el aparato y va sin conexión.

¿Para qué edad es?

A partir de los dos años. No hay ninguna palabra que leer ni forma de perder, así que un niño que aún no habla juega solo.

¿Cómo se mide el récord?

Por lo más que ha crecido esa criatura, guardado aparte para cada una. Solo sube, y no se puede perder.

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