This page is also in EnglishEnglish
העמוד הזה קיים גם בעבריתעברית
Cette page existe aussi en françaisFrançais
Lluvia de Frutas
El juego necesita JavaScript. El resto de la página, no.

Lluvia de Frutas

Un juego de fusión de frutas, gratis y en el navegador. Las frutas caen en una caja abierta, dos iguales que se tocan se convierten en la siguiente de la cadena, y todo el montón se reacomoda debajo. Diez escalones, del arándano a la sandía. La partida termina cuando una fruta se queda quieta por encima de la línea de arriba.

Lluvia de Frutas - ilustración del juego

¿Cómo se juega?

  1. Apuntar - La fruta en espera sigue tu dedo por el borde de arriba. Las flechas del teclado también la mueven.
  2. Soltar - Un toque y se va. Con teclado es Intro o Espacio.
  3. Juntar dos iguales - Dos frutas del mismo tipo que se tocan pasan al escalón siguiente. No hace falta apilarlas, basta con que se rocen.
  4. Vigilar la parte de arriba - La partida acaba cuando una fruta se queda medio segundo parada por encima de la línea. Mientras se mueva, no pasa nada.

Sobre el juego

Tocas la caja. Cae una fruta. Dos iguales que se rozan se vuelven una más grande, y todo lo que hay debajo se mueve. Esa es la regla entera.

La física está escrita a mano en el propio archivo de reglas del juego, sin motor detrás, y eso explica lo que la caja sabe y no sabe hacer. Todo es un círculo. Dos círculos se solapan justo cuando la distancia entre sus centros es menor que la suma de sus radios, y se separan a lo largo de esa misma línea. Ni polígonos ni rotación. Con unas cuarenta líneas de aritmética basta, y como es aritmética y no un dibujo, el paso es una función pura: la misma caja y el mismo trozo de tiempo devuelven el mismo montón, en un móvil y en un ordenador. Corre a 120 subpasos por segundo fijos mientras el dibujo gasta el tiempo que realmente ha pasado, así que una pantalla de 60 Hz y otra de 120 Hz simulan igual.

Este es el número que fuimos a buscar. Una fusión no solo suma puntos, cambia la forma de todo lo que tiene debajo, así que el montón se reacomoda y a veces junta otras dos parejas que nadie había alineado. Sobre 240 partidas simuladas con la física que se publica, el 33,2% de las fusiones de un robot cuidadoso las provocó una fusión anterior y no su propia caída. Un robot que suelta al azar llegó al 47,5%. Entre un tercio y la mitad de este juego se juega solo, y esa es justo la parte que gusta.

Dos robots, 40 partidas por caja cada uno. El que apunta al azar aguanta 123,1 frutas en la caja ancha y 82,0 en la estrecha, con 589 y 378 puntos. Una sola regla cambia el cuadro: apuntar a una gemela a la que de verdad se pueda llegar, y soltar donde salga cuando no hay ninguna. Ese robot aguanta 156,8 frutas y marca 946 puntos en la misma caja ancha.

La parte honesta, y se ve a simple vista. El solucionador hace cinco pasadas de separación por subpaso, y cinco no bastan en un montón profundo. Medido sobre el montón final de cada reposo, dos frutas acabaron metidas una dentro de otra 1,6 unidades, la mitad del radio de un arándano. Tampoco rueda nada, porque una fruta no guarda ningún giro. Mira de cerca una caja llena y verás las dos cosas.

¿Qué enseña?

Ver venir una consecuencia

Un tercio de las fusiones llega de otra fusión. Adivinarla antes de tocar es razonar en dos pasos, aprendido sin una sola línea de instrucciones.

Ordenar por tamaño

Diez escalones seguidos, cada uno alrededor de 1,2 veces más ancho que el anterior. Un niño aprende el orden con la mano y no con una ficha.

Convivir con el desorden

Aquí un montón nunca se ordena del todo y la partida sigue igual. Jugar con un resultado imperfecto es una lección por sí misma.

Consejos

Las grandes contra la pared

Una fruta que crece empuja a sus vecinas. Pegada a la pared solo empuja hacia un lado, y el sitio que libera queda en el centro, que es donde hace falta.

Una gemela alcanzable vale más que una buena

El robot que gana nunca apunta a una fruta enterrada bajo otras tres. Elige aquella sobre la que una caída recta aterriza de verdad, y esa diferencia pequeña vale 33,7 frutas más por partida en la caja ancha.

No tapes huecos con arándanos

La caja solo reparte los cinco escalones de abajo. Un arándano metido en un hueco para cerrarlo se queda ahí hasta que llegue otro arándano, y mientras tanto levanta el montón entero.

¿Para qué edad es?

4 a 5

La caja ancha. Nada que leer, un toque es todo el mando, y las frutas se fusionan solas bastantes veces como para dar gusto.

6 a 8

La caja mediana, donde apuntar empieza a pagar. Nuestro robot cuidadoso aguanta ahí 120,7 frutas frente a 98,6 del azar.

Adultos

La caja estrecha, 52 unidades de ancho. Una sandía mide 35,6 ella sola, así que dos no caben nunca juntas y el final de la cadena se vuelve un objetivo real.

Accesibilidad

Un toque hace todo, y arrastrar para apuntar nunca es obligatorio. La caja es un botón de verdad: las flechas izquierda y derecha llevan la fruta en espera por el borde, Intro o Espacio la sueltan, así que la partida entera se juega con teclado, sin ratón y sin pantalla táctil. Cada escalón tiene su propio tono, su propio tamaño y su propio dibujo, de manera que quien distingue mal los colores reconoce las frutas por otra cosa. No hay reloj en ninguna parte. El montón se para solo, y una partida que dejaste a medias vuelve tal cual estaba.

Jugar juntos

Una fruta cada uno

Por turnos en la misma caja. La puntuación es común, así que una mala decisión es de todos, y eso da mucha más risa que perder a solas.

Cantar la cascada

Antes de tocar, decid cuántas fusiones va a provocar la caída. Una de cada tres arrastra otra, así que la apuesta casi nunca acierta a la primera.

La caza de la sandía

En 240 partidas simuladas apareció una sandía en 3 de ellas, todas en la caja ancha, y nunca llegaron a encontrarse dos. Una persona lo hace mejor, y merece el intento.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa cuando se encuentran dos sandías?

Desaparecen las dos y dejan el sitio vacío. No hay escalón por encima, así que la pareja paga 155 puntos de golpe en vez de fabricar una undécima fruta.

¿Cuántas frutas distintas hay?

Diez escalones. La caja solo te entrega cinco, las pequeñas, en un sorteo que carga la mano hacia la más pequeña. Las cinco de arriba hay que construirlas.

¿Qué cambia entre los niveles?

El ancho de la caja y nada más: 74, 62 o 52 unidades. Las frutas, la cadena y el sorteo son idénticos en los tres, así que cambiar de nivel no es aprender otro juego.

¿Cuánto dura una partida?

Unas 91 frutas en la caja estrecha y 157 en la ancha con nuestro mejor robot, sobre 40 partidas por caja. Un primer intento humano se parece más al azar, o sea 82 y 123.

¿Hay botón de pausa?

No, y es a propósito. Con el montón quieto no se mueve nada ni corre ningún reloj, así que levantarse no cuesta nada.

¿Cómo se mide el récord?

En puntos, donde más es mejor, y por separado para cada ancho de caja. Dos arándanos valen 1 punto, la pareja del escalón de arriba vale 3, y desde ahí sube.

¿Funciona sin conexión?

Sí, después de la primera visita. Nada que instalar y ninguna cuenta que crear.

Más juegos

Pon este juego en tu web

Copia el código y pégalo en tu página. La línea bajo el marco es la que cuenta: un enlace dentro del marco se queda en ellaz.fun, y solo el que pegas es tuyo.

Juega a Lluvia de Frutas y a más juegos gratis en ellaz.fun

<iframe src="https://ellaz.fun/embed/fruit/?lang=es" width="100%" height="940" style="border:0;border-radius:12px" allow="fullscreen" title="Lluvia de Frutas - ellaz.fun"></iframe>
<p>Juega a <a href="https://ellaz.fun/es/games/fruit/">Lluvia de Frutas</a> y a más juegos gratis en <a href="https://ellaz.fun/">ellaz.fun</a></p>